En Traducciones González nos gusta atender a los clientes con la celeridad y la atención que se merecen. A continuación, le indicamos un par de consejos con los que puede contribuir a acelerar el proceso de traducción y a alcanzar los objetivos deseados:

  • Grupo destinatario. ¿A quién va dirigida la traducción? Técnicos, juristas, el gran público…
  • Variante lingüística. ¿A qué país va dirigida la traducción? ¿Qué variante del español ha de seguir la traducción? Castellano, mexicano, argentino…
  • Formato. ¿Cuál es el formato del archivo a traducir? Si, por ejemplo, nos envía un archivo en formato Word la traducción se podrá tramitar y completar antes que si nos envía un PDF.
  • Material de referencia. ¿Cuenta con material de referencia o descripciones de la maquinaria a traducir? Cualquier información que nos pueda ayudar a comprender el contenido de la traducción supone una gran ayuda.
  • Terminología. ¿Hay alguna terminología específica que debamos tener en cuenta? ¿Dispone de un glosario de términos especializados?
  • Estilo. ¿Hay que mantener un estilo en la redacción propio de la empresa? No dude en enviarnos traducciones antiguas o material en la lengua en cuestión.
  • Interlocutores. ¿A quién nos podemos dirigir en caso de que surgieran preguntas relacionadas con el contenido de la traducción?